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En esta versión clásica de torrijas de leche, buscamos el equilibrio perfecto entre el aroma de la canela y el frescor del limón. Es una receta reconfortante que invita a compartir momentos en la cocina y, sobre todo, a disfrutar de un bocado lleno de historia. A continuación, te detallo todo lo que necesitas para preparar las mejores torrijas de leche en casa.

Las torrijas son, sin duda, el dulce más emblemático de la gastronomía española cuando se acerca la primavera. Aunque su origen es humilde, concebido tradicionalmente como una forma de aprovechar el pan duro de días anteriores, hoy en día se han convertido en una auténtica joya de la repostería casera. Su textura cremosa por dentro y ligeramente caramelizada por fuera las hace irresistibles para cualquier paladar.

Tradicionalmente vinculadas a la Cuaresma y la Semana Santa, las torrijas representan ese sabor a hogar y a tradición que se transmite de generación en generación. La clave de una buena torrija de leche reside en la paciencia: dejar que el pan se empape bien de leche infusionada para que, al morderla, se deshaga en la boca. Es un postre que celebra la sencillez de los ingredientes básicos —pan, leche, huevos y azúcar— transformándolos en algo extraordinario.

Torrijas de leche

Torrijas de leche

Ingredientes

  • 1 barra de pan (preferiblemente de tipo «especial para torrijas» o pan del día anterior con miga densa)

  • 1 litro de leche entera

  • 100 g de azúcar (más un poco extra para el rebozado final)

  • 2 ramas de canela

  • La piel de un limón (solo la parte amarilla, evitando lo blanco para que no amargue)

  • 3 o 4 huevos grandes

  • Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír

  • Canela en polvo para decorar

Torrijas de leche

Cómo preparar Torrijas de leche

  1. Infusionar la leche: En un cazo, calienta la leche con el azúcar, las ramas de canela y la piel del limón. Cuando empiece a hervir, retira del fuego, tapa y deja infusionar al menos 15 minutos para que absorba todos los sabores.

  2. Cortar el pan: Corta la barra de pan en rebanadas de unos 2 o 3 cm de grosor.

  3. Remojar: Coloca las rebanadas en una fuente honda y vierte la leche (ya templada o fría) sobre ellas. Deja que se empapen bien durante varios minutos hasta que estén muy pesadas pero no se rompan.

  4. Rebozar y freír: Pasa cada rebanada por huevo batido y fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados.

  5. Finalizar: Escurre las torrijas de leche sobre papel absorbente y, mientras sigan calientes, rebózalas en una mezcla de azúcar y canela en polvo.

Torrijas de leche

Torrijas de leche en el horno

Hacer las torrijas de leche al horno es una alternativa fantástica porque mantienes toda la cremosidad del centro pero reduces drásticamente la cantidad de grasa y el desorden que suele organizar la fritura en la cocina. La clave aquí es usar el calor del horno para «sellar» el huevo y crear una capa exterior dorada. Aquí tienes cómo adaptar la receta anterior:

Torrijas de leche

Cómo preparar las torrijas de leche en el horno

  1. Mismo inicio: Sigue el proceso de la receta original para infusionar la leche y empapar el pan. Es vital que el pan esté muy bien hidratado, ya que el horno tiende a secar los alimentos un poco más que el aceite.

  2. Precalentar el horno: Pon el horno a 200°C con calor arriba y abajo (o función de ventilador si tienes).

  3. Preparar la bandeja: Forra una bandeja de horno con papel vegetal (papel de horno). Para un toque extra de sabor y para evitar que se peguen, puedes pincelar el papel con un poquito de mantequilla derretida o aceite de oliva.

  4. El rebozado: Pasa las rebanadas de pan empapadas por el huevo batido, igual que en la versión clásica, y colócalas sobre la bandeja con un poco de espacio entre ellas.

  5. Horneado: Introduce la bandeja en el tercio superior del horno. Hornea durante unos 10-12 minutos.

  6. Giro clave: Pasado ese tiempo, saca la bandeja, dales la vuelta con cuidado a las torrijas de leche y hornea otros 5 minutos hasta que veas que están doraditas por ambos lados.

  7. Toque final: Al sacarlas, espolvorea inmediatamente con la mezcla de azúcar y canela. Al no tener el aceite de la fritura, puedes pincelar las torrijas de leche con un poquito de la leche que te haya sobrado justo antes del azúcar para que este se adhiera mejor.

Un truco extra para el dorado

Si quieres que las torrijas de leche queden más brillantes y con un aspecto más «profesional», puedes pincelar la superficie de la torrija con un poco de miel rebajada con agua justo antes de meterlas al horno. Esto ayudará a que caramelicen mejor.

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