Search
Close this search box.

Mejillones en escabeche

Los mejillones en escabeche son una de las joyas de la gastronomía española, una técnica de conservación milenaria que hoy disfrutamos como un aperitivo de lujo. Este método nació de la necesidad de preservar el pescado fresco mediante el uso del vinagre y el aceite, pero con el tiempo se ha perfeccionado hasta convertirse en un festín de sabores equilibrados donde la acidez y el aroma del pimentón son los protagonistas.

Preparar esta receta de mejillones en escabeche en casa permite elevar el plato a otro nivel, alejándose de las versiones industriales. La clave reside en la calidad de la materia prima: unos mejillones frescos y carnosos, un buen aceite de oliva virgen extra y un pimentón de la Vera que aporte ese toque ahumado tan característico. Es un proceso casi terapéutico que transforma ingredientes sencillos en un bocado sofisticado.

Lo mejor de los mejillones en escabeche es que ganan con el tiempo. Aunque se pueden consumir una vez fríos, reposar en la nevera durante 24 o 48 horas permite que los sabores se amalgamen y el molusco absorba toda la esencia del aliño. Es el acompañante perfecto para unas patatas fritas de bolsa y una bebida fría en una tarde de sol.

Mejillones en escabeche

Mejillones en escabeche

Ingredientes

  • 1 kg de mejillones frescos

  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE)

  • 75 ml de vinagre de vino blanco o de manzana

  • 50 ml del agua de cocción de los mejillones (filtrada)

  • 1 cucharada sopera de pimentón dulce de la Vera

  • 1 cucharadita de pimentón picante (opcional)

  • 3 dientes de ajo pelados

  • 2 hojas de laurel

  • 1 rama de tomillo fresco (opcional)

  • Granos de pimienta negra al gusto

  • Sal (si fuera necesario)

Mejillones en escabeche

Cómo preparar Mejillones en escabeche

  1. Limpieza y apertura: Limpia bien las barbas de los mejillones. Ponlos en una olla con un chorrito de agua o vino blanco, tápala y calienta a fuego fuerte hasta que se abran. Retira los mejillones de sus conchas y reserva los cuerpos. Filtra el caldo resultante y guarda 50 ml.

  2. Aromatizar el aceite: En una sartén, calienta el AOVE a fuego suave. Añade los dientes de ajo (puedes darles un golpe para que se agrieten) y las hojas de laurel. Deja que se doren ligeramente sin quemarse para que el aceite se perfume.

  3. El escabeche: Aparta la sartén del fuego para que el aceite baje un poco de temperatura. Añade el pimentón y remueve rápido para que no se queme (si se quema, amargará). Inmediatamente después, vierte el vinagre y el caldo de los mejillones reservado.

  4. Emulsión y reposo: Vuelve a poner la sartén al fuego mínimo y deja que hierva suavemente durante un par de minutos para que el alcohol del vinagre se evapore y la mezcla emulsione.

  5. Finalización: Coloca los mejillones en un recipiente de cristal y vierte el escabeche por encima hasta que queden totalmente cubiertos. Deja enfriar los mejillones en escabeche a temperatura ambiente y luego guárdalos en la nevera.

Mejillones en escabeche

Consejo: Resiste la tentación de comer los mejillones en escabeche al momento. Si esperas dos días, la textura del mejillón será mucho más firme y el sabor más intenso.

Mejillones en escabeche

0/5 (0 Reseña)
Scroll al inicio