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La salsa romesco es un tesoro culinario originario de la región de Tarragona, en Cataluña, España. Su historia está íntimamente ligada al mar y a la tradición de los pescadores, quienes la crearon para acompañar sus capturas diarias. Lo que comenzó como un sencillo aderezo para realzar el sabor del pescado y el marisco fresco, se ha transformado con el tiempo en un emblema de la rica y variada gastronomía catalana. Es una salsa de personalidad robusta, con raíces profundas en la cultura mediterránea.

Los ingredientes que componen la salsa romesco son un reflejo de la despensa de la región: tomates y ajos asados, frutos secos tostados (generalmente almendras y avellanas), pan para espesar y, sobre todo, la inconfundible presencia de la ñora, un tipo de pimiento seco que aporta un sabor dulce y un color rojizo intenso. La combinación de estos elementos, realzada con un buen aceite de oliva virgen extra y un toque de vinagre, da como resultado una salsa con una textura rústica y un equilibrio de sabores donde el dulzor, el ahumado de los asados y la acidez se funden a la perfección.

Aunque mundialmente conocida por ser el acompañamiento imprescindible de los calçots (una variedad de cebolla tierna asada), la versatilidad de la salsa romesco va mucho más allá. Es ideal para acompañar todo tipo de verduras a la parrilla, carnes, tortillas y, por supuesto, sigue siendo una compañera perfecta para pescados y mariscos. Preparar esta salsa en casa es una forma maravillosa de conectar con la tradición culinaria española y de aportar un toque vibrante y auténtico a cualquier plato.

Salsa romesco

Receta de Salsa Romesco Tradicional

Ingredientes:

  • 4 tomates maduros
  • 1 cabeza de ajos pequeña (o 4-5 dientes)
  • 2 ñoras (o 1 pimiento choricero)
  • 50 g de almendras tostadas (sin sal)
  • 30 g de avellanas tostadas (sin sal)
  • 1 rebanada de pan (del día anterior o tostado)
  • 50-100 ml de aceite de oliva virgen extra (cantidad al gusto, para la textura)
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez (o vinagre de vino blanco)
  • Sal al gusto
  • Opcional: una pizca de pimentón dulce o picante.

Salsa romesco

Cómo preparar Salsa romesco

  1. Rehidratar las ñoras: La noche anterior, o al menos 4 horas antes, sumerge las ñoras en un bol con agua caliente para que se ablanden. Una vez blandas, ábrelas y raspa la pulpa o «carne» con una cuchara. Desecha las pepitas y la piel.
  2. Asar los vegetales: Precalienta el horno a (). Lava los tomates y la cabeza de ajos (sin pelar). Colócalos en una bandeja y ásalos durante unos 30-40 minutos, o hasta que los tomates estén blandos y la piel de los ajos tostada. Saca del horno y deja templar.
  3. Preparar el pan y los frutos secos: Tuesta la rebanada de pan en una sartén con un poco de aceite o en la tostadora. Si los frutos secos no están tostados, tuéstalos ligeramente en una sartén sin aceite hasta que se doren, con cuidado de que no se quemen.
  4. Pelar y reunir ingredientes: Una vez templados, pela los tomates y los dientes de ajo asados.
  5. Triturar la salsa: En una batidora, robot de cocina o mortero, añade la pulpa de las ñoras, los tomates pelados, los ajos asados pelados, las almendras, las avellanas y el pan troceado. Tritura hasta que la mezcla sea homogénea.
  6. Emulsionar y sazonar: Con la batidora a baja velocidad, ve añadiendo poco a poco el aceite de oliva hasta obtener la consistencia deseada (generalmente espesa y rústica, pero sin tropezones grandes). Añade el vinagre y la sal a tu gusto. Si lo deseas, añade pimentón dulce o picante.
  7. Rectificar: Prueba la salsa y rectifica de sal y vinagre si es necesario. Si quieres una salsa romesco más suave, puedes añadir un poco de agua o más aceite.
  8. Servir: La salsa romesco se puede servir fría o a temperatura ambiente. Se conserva perfectamente en un recipiente hermético en el refrigerador durante unos días, cubierta con una fina capa de aceite de oliva.

Salsa romesco

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