El bacalao a la plancha es una de las formas más nobles y sinceras de disfrutar de este tesoro del mar. A diferencia de los guisos complejos, esta técnica permite que el producto brille por sí mismo, manteniendo su textura laminada y ese sabor salino tan característico. Preparar un buen bacalao a la plancha requiere, sobre todo, una materia prima de excelente calidad y un control preciso del fuego.
La clave para que el bacalao a la plancha quede perfecto reside en el punto de cocción y en el tratamiento previo de la piel. Si buscamos un resultado profesional, debemos asegurar que la superficie esté bien seca antes de tocar el metal caliente; solo así conseguiremos ese contraste crujiente exterior con un interior jugoso. Muchos consideran que el bacalao a la plancha es la prueba de fuego para cualquier amante de la cocina marinera.
Acompañar un lomo de bacalao a la plancha es sumamente sencillo, ya que armoniza de maravilla con una base de verduras salteadas, un chorrito de aceite de oliva virgen extra o una ajada tradicional. Es una opción saludable, ligera y cargada de proteínas de alto valor biológico. Sin duda, el bacalao a la plancha es un plato que nunca pasa de moda y que resuelve una cena elegante en cuestión de minutos.

Bacalao a la plancha
Ingredientes
-
2 lomos de bacalao desalado (preferiblemente de la parte alta)
-
3 dientes de ajo
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Sal (solo si el punto de desalado lo requiere)
-
Perejil fresco picado
-
Opcional: una pizca de pimentón de la Vera o una guindilla

Cómo preparar Bacalao a la plancha
-
Secado: Seca muy bien los lomos con papel de cocina. Este paso es vital para que no se cuezan en su propio jugo.
-
Aromatizar: En una plancha o sartén antiadherente con un chorrito de aceite, dora los ajos laminados. Retíralos y resérvalos para que no se quemen.
-
Sellado: Sube el fuego y coloca el bacalao con la piel hacia abajo. Presiona ligeramente y deja que se dore durante unos 4 minutos hasta que la piel esté crujiente.
-
Finalización: Da la vuelta al lomo con cuidado y cocina por el otro lado durante 2 o 3 minutos más (dependiendo del grosor). Retira el bacalao de la plancha.
-
Servir: Emplata el bacalao a la plancha con los ajos dorados por encima y espolvorea con un poco de perejil fresco.

El bacalao a la plancha es como un lienzo en blanco que acepta desde sabores muy tradicionales hasta opciones más modernas y ligeras.
Aquí tienes tres propuestas de guarniciones que elevarán tu plato al siguiente nivel:
1. La Guarnición Clásica: Patatas Panaderas
Es el acompañamiento por excelencia. Las patatas se cortan en rodajas finas y se hornean o fríen a fuego lento con cebolla en juliana y pimiento verde.
-
Por qué funciona: La suavidad de la patata y la dulzura de la cebolla pochada contrastan con el toque salino del bacalao.
2. La Opción Saludable: Espárragos Trigueros y Tomates Cherry
Puedes aprovechar la misma plancha donde hiciste el pescado (después de limpiarla un poco) para saltear unos espárragos verdes y unos tomates cherry.
-
Por qué funciona: Aporta un toque crujiente, frescura y un color vibrante al plato. El punto ácido del tomate cherry combina de maravilla con la grasa saludable del bacalao.
3. El Toque Gourmet: Puré de Coliflor y Piñones
Cuece coliflor con un poco de leche, tritúrala hasta obtener una crema muy fina y sírvela como base del lomo. Decora con unos piñones tostados.
-
Por qué funciona: El sabor sutil de la coliflor no compite con el pescado, y los piñones aportan esa textura «crunchy» que hace que cada bocado sea más interesante.










