El Cardo a la navarra es uno de los platos más emblemáticos y tradicionales de la gastronomía de la Comunidad Foral, especialmente apreciado durante las celebraciones navideñas. Esta verdura de invierno, que destaca por su textura fibrosa y su sabor delicado y ligeramente amargo, requiere de un proceso de limpieza minucioso para aprovechar únicamente los tallos más tiernos y blancos. Preparar un auténtico Cardo a la navarra es todo un ejercicio de respeto por el producto local, donde la sencillez de los ingredientes resalta la calidad y autenticidad de la huerta navarra.
La elaboración de esta receta tradicional suele combinarse con productos de la matanza y frutos secos, logrando un equilibrio de sabores único y reconfortante. Tradicionalmente, el Cardo a la navarra se enriquece con almendras tostadas y trocitos de jamón o panceta, ingredientes que aportan untuosidad, contraste de texturas y un fondo de sabor inconfundible. Es un plato que reconforta el cuerpo y evoca las reuniones familiares alrededor de la mesa, manteniendo vivas las recetas transmitidas de generación en generación.
Hoy en día, disfrutar de un buen plato de Cardo a la navarra es un auténtico lujo gastronómico que nos conecta con las raíces rurales del norte peninsular. Aunque requiere paciencia para su limpieza y cocción, el resultado final compensa con creces el esfuerzo invertido en los fogones. A continuación, te detallamos los pasos y los componentes necesarios para que puedas triunfar elaborando esta joya culinaria en tu propia casa.

Cardo a la navarra
Ingredientes
-
1 kg de cardo fresco (limpio y troceado)
-
100 g de jamón serrano en tacos pequeños
-
50 g de almendras crudas
-
2 dientes de ajo
-
2 cucharadas de harina de trigo para todo uso
-
1 vaso de caldo de carne o de la cocción del cardo
-
Aceite de oliva virgen extra
-
Sal al gusto
-
Unas gotas de zumo de limón (para evitar que el cardo se oxide al limpiarlo)

Cómo preparar Cardo a la navarra
-
Limpieza del cardo: Lava los tallos, retira los hilos más duros con un pelador o cuchillo y córtalos en trozos de unos 4 o 5 centímetros. Coloca los tallos cortados en un bol con agua y añade unas gotas de limón para que no se oscurezcan.
-
Cocción inicial: Cuece el cardo en una cazuela con abundante agua y sal durante aproximadamente 45 a 60 minutos, o hasta que esté tierno. Escúrrelo bien, reservando un poco del caldo de la cocción.
-
Preparar las almendras: En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, fríe las almendras hasta que estén doradas. Retíralas y resérvalas.
-
Hacer el sofrito: En la misma sartén, sofríe los dientes de ajo picados y los tacos de jamón serrano hasta que el jamón empiece a soltar su grasa y los ajos estén ligeramente dorados.
-
Añadir la harina: Incorpora las dos cucharadas de harina a la sartén y remueve bien durante un minuto para cocinarla y evitar que sepa a crudo.
-
Ligar la salsa: Vierte el vaso de caldo poco a poco sin dejar de remover para evitar grumos, formando una salsa ligera.
-
Juntar y cocinar: Añade el cardo cocido a la sartén junto con las almendras tostadas. Deja que todo cueza conjunto a fuego lento durante unos 10 minutos para que los sabores se integren perfectamente.
-
Servir: Rectifica de sal si es necesario y sírvelo bien caliente en la mesa.












