El manjar blanco tradicional tiene sus raíces en la gastronomía medieval catalana, habiendo sido documentado ampliamente en recetarios históricos de gran relevancia como el Llibre de Sent Soví del siglo XIV. Durante la Edad Media, este plato no se concebía únicamente como un postre dulce como lo conocemos hoy en día, sino como un manjar delicado, refinado y altamente reconfortante destinado a las clases nobles y a las personas en convalecencia debido a la ligereza de sus ingredientes principales.
En la alta cocina estamental de la época, la elaboración del manjar blanco tradicional destacaba por el uso simbólico del color blanco, que representaba pureza, elegancia y prestigio social. Se preparaba minuciosamente a base de pechuga de gallina desmenuzada, leche de almendras, harina de arroz y azúcar, combinando sabores dulces y salados en una armonía culinaria muy valorada por la aristocracia de la Corona de Aragón.
Con el paso de los siglos, la receta evolucionó hacia una versión puramente dulce y cremosa, pero la esencia del manjar blanco tradicional perdura como uno de los pilares más fascinantes del patrimonio gastronómico catalán. Recrear esta fórmula histórica nos permite realizar un viaje sensorial a los banquetes medievales y revalorizar las técnicas culinarias que sentaron las bases de la cocina mediterránea actual.

Manjar blanco tradicional
Ingredientes
-
1 litro de leche de almendras
-
80 g de harina de arroz (o almidón de arroz)
-
100 g de azúcar blanco
-
1 rama de canela
-
1 trozo de corteza de limón (solo la parte amarilla)
-
Una pizca de sal

Cómo preparar Manjar blanco tradicional
-
Infusión: En una olla, calienta 750 ml de leche de almendras junto con la rama de canela y la piel de limón a fuego lento durante 8-10 minutos. Retira los aromáticos.
-
Disolución: Disuelve la harina de arroz en los 250 ml restantes de leche de almendras fría hasta que no queden grumos.
-
Cocción: Agrega la leche con harina disuelta, el azúcar y la sal a la olla. Cocina a fuego suave removiendo constantemente hasta que espese y tome una consistencia cremosa (aproximadamente 10-15 minutos).
-
Reposo y servido: Vierte en cuencos de barro o cerámica, deja enfriar y refrigera hasta el momento de servirlo. Puedes decorarlo con láminas de almendra o con canela en polvo.












