Search
Close this search box.

La merluza a la romana es uno de esos tesoros de la cocina casera que demuestra que, a veces, la sencillez es el camino más corto hacia la perfección. Se trata de un plato icónico en los hogares y restaurantes de España, apreciado por su textura delicada y ese rebozado dorado que protege la jugosidad del pescado. Es la definición pura de «confort food» mediterráneo.

El secreto de una buena merluza a la romana reside en la calidad de la materia prima y en la técnica del fritura. No buscamos un crujiente pesado o excesivo, sino una capa fina y aérea que respete el sabor suave del blanco del pescado. Es un plato versátil que lo mismo soluciona una cena rápida que se convierte en el protagonista de un almuerzo dominical elegante.

Acompañada tradicionalmente de una rodaja de limón, un poco de mayonesa casera o una ensalada fresca, esta receta de merluza a la romana es también la aliada perfecta para que los más pequeños de la casa disfruten del pescado. Su preparación es tan rápida que te permite pasar menos tiempo en los fogones y más disfrutando del resultado final en la mesa.

Merluza a la romana

Merluza a la romana

Ingredientes

  • 8 rodajas o lomos de merluza fresca (unos 2 cm de grosor)

  • 2 huevos grandes

  • Harina de trigo para todo uso

  • Sal, al gusto

  • Pimienta molida, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra (o aceite de girasol, si prefieres un sabor más neutro)

  • 1 limón (cortado en rodajas o en cuartos para servir)

  • Perejil fresco, picado (opcional, para decorar)

Merluza a la romana

Cómo preparar Merluza a la romana

  1. Limpiar y secar: Es fundamental secar muy bien la merluza con papel de cocina. Si el pescado está húmedo, el rebozado se despegará durante la cocción. Salpimenta a tu gusto.

  2. Enharinar: Pasa cada pieza por la harina, sacudiendo el exceso. Debe quedar una capa muy fina y uniforme.

  3. Batir y bañar: Bate los huevos en un bol hondo con una pizca de sal. Pasa la merluza enharinada por el huevo batido, asegurándote de que quede bien cubierta por ambos lados.

  4. Fritura: Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente (sin llegar a humear), añade el pescado. Fríe unos 2 o 3 minutos por cada lado hasta que el rebozado esté dorado y el interior cocinado pero jugoso.

  5. Escurrir: Retira las piezas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

  6. Servir: Sirve la merluza a la romana caliente acompañada de una rodaja de limón. Si lo deseas espolvorea con un poco de perejil.

Merluza a la romana

Truco de chef: No amontones demasiadas piezas en la sartén a la vez; si la temperatura del aceite baja demasiado, el rebozado absorberá mucho aceite y perderá su ligereza.

0/5 (0 Reseña)
Scroll al inicio