El pudín de berenjena es una receta innovadora que transforma este vegetal en un postre reconfortante y exótico, perfecto para sorprender a tus invitados o simplemente para disfrutar de una experiencia gastronómica distinta. Prepárate para descubrir un lado inesperado de la berenjena que te dejará gratamente sorprendido.
La berenjena, con su versatilidad y su peculiar sabor, se ha consolidado como un ingrediente estrella en cocinas de todo el mundo. A menudo asociada con platos salados como la moussaka griega, el baba ganoush árabe o la parmigiana italiana, su capacidad para absorber sabores y su textura carnosa la hacen ideal para una amplia gama de preparaciones. Sin embargo, su incursión en el ámbito de los postres es menos conocida y, para muchos, sorprendentemente deliciosa, como prueba este pudín de berenjena.
Explorar la berenjena en un contexto dulce puede sonar inusual, pero este pudín de berenjena no es una idea tan descabellada como parece. Su pulpa suave y su sabor sutil, especialmente cuando se cocina adecuadamente, pueden complementar armoniosamente ingredientes como el azúcar, la canela o la vainilla. Esta combinación inesperada desafía las preconcepciones culinarias y abre un nuevo abanico de posibilidades para aquellos dispuestos a experimentar y a darle una oportunidad a sabores diferentes.

Pudín de Berenjena
Este pudín de berenjena ofrece una textura suave y un sabor dulce con un toque especiado, donde la berenjena se integra de forma casi imperceptible, aportando una riqueza inesperada.
Ingredientes:
- 2 berenjenas medianas (aproximadamente 500 g)
- 200 ml de leche (entera o vegetal)
- 100 ml de nata para cocinar (o crema de leche)
- 150 g de azúcar (ajusta al gusto)
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- ½ cucharadita de canela en polvo
- Una pizca de nuez moscada
- Una pizca de sal
- Mantequilla para engrasar el molde
- Opcional para decorar: Frutas rojas, hojas de menta, o un poco de nata montada

Cómo preparar Pudín de berenjena
- Preparar la berenjena: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Lava bien las berenjenas y pínchalas varias veces con un tenedor. Colócalas en una bandeja para hornear y ásalas en el horno durante 30-40 minutos, o hasta que estén muy blandas al tacto. También puedes cocinarlas al vapor o hervirlas hasta que estén tiernas.
- Preparar el puré de berenjena: Una vez asadas, retira las berenjenas del horno y déjalas enfriar un poco para poder manipularlas. Corta las berenjenas por la mitad a lo largo y con una cuchara, extrae la pulpa. Desecha la piel. Coloca la pulpa en un procesador de alimentos o licuadora y tritura hasta obtener un puré suave y sin grumos. Si no tienes procesador, puedes machacarlas muy bien con un tenedor.
- Mezclar los ingredientes del pudín: En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté clara y espumosa. Agrega la leche, la nata, el extracto de vainilla, la canela, la nuez moscada y la pizca de sal. Mezcla bien.
- Incorporar la berenjena: Añade el puré de berenjena a la mezcla de huevos. Bate o mezcla enérgicamente hasta que todo esté bien integrado y no queden rastros de puré de berenjena visibles.
- Hornear el pudín: Engrasa un molde para pudín (aproximadamente de 1.5 a 2 litros de capacidad) con mantequilla. Vierte la mezcla en el molde.
- Cocción al baño maría (opcional pero recomendado): Para una textura más suave y uniforme, cocina el pudín al baño maría. Coloca el molde del pudín dentro de una bandeja para hornear más grande. Vierte agua caliente en la bandeja exterior hasta que llegue a la mitad de la altura del molde del pudín.
- Hornear: Hornea durante 45-55 minutos, o hasta que el pudín esté cuajado y un palillo insertado en el centro salga limpio. El tiempo puede variar según el horno y el tamaño del molde.
- Enfriar y servir: Retira el pudín de berenjena del horno y del baño maría (si lo usaste). Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera por al menos 2-3 horas antes de desmoldar.
- Presentación: Desmolda el pudín de berenjena con cuidado. Puedes servirlo solo o decorarlo con frutas rojas frescas, unas hojas de menta o un poco de nata montada.
¡Disfruta de este sorprendente y delicioso pudín de berenjena!











