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San Jacobos de pollo

Esta receta de San Jacobos de pollo es sencilla de seguir y no requiere de ingredientes complicados. Con unos pocos pasos, podrás disfrutar de este plato reconfortante y familiar, perfecto para cualquier día de la semana. Anímate a prepararlos y descubre cómo un clásico puede reinventarse para seguir sorprendiendo y deleitando a tu paladar.

Los San Jacobos son un clásico de la gastronomía española, un plato que evoca recuerdos de la infancia y de las cocinas de nuestras abuelas. Tradicionalmente elaborados con jamón y queso envueltos en filetes de cerdo, su popularidad ha dado lugar a innumerables variaciones. Son una opción perfecta para una comida rápida, una cena informal o incluso como aperitivo en reuniones, gracias a su facilidad de preparación y a su irresistible combinación de texturas: crujiente por fuera y jugoso por dentro.

En esta ocasión, te proponemos una versión diferente y más ligera, pero igual de deliciosa: los San Jacobos de pollo. Sustituir el cerdo por pollo no solo los hace más versátiles y aptos para diferentes gustos, sino que también ofrece una alternativa más magra sin sacrificar ni un ápice de sabor. El pollo, con su textura suave y su capacidad para absorber los sabores, se convierte en el lienzo perfecto para el jamón y el queso, creando un bocado que complacerá a todos.

San Jacobos de pollo

San Jacobos de Pollo

Ingredientes:

  • 4 filetes de pechuga de pollo (aproximadamente 150-200g cada uno)
  • 4 lonchas de jamón cocido (calidad superior o extra)
  • 4 lonchas de queso (emmental, gouda o el que más te guste, que funda bien)
  • 1 huevo grande
  • Harina de trigo (para rebozar)
  • Pan rallado (para rebozar)
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Aceite vegetal (para freír, por ejemplo, aceite de girasol o de oliva suave)

San Jacobos de pollo

Cómo preparar San Jacobos de pollo

  1. Preparar el pollo: Coloca cada filete de pechuga de pollo entre dos hojas de papel film o papel de horno. Con un mazo para carne o un rodillo de cocina, golpea suavemente los filetes hasta que queden finos y de un grosor uniforme (aproximadamente 0.5 cm). Esto ayudará a que se cocinen de manera más rápida y uniforme, y a que sean más fáciles de enrollar o doblar. Salpimenta los filetes por ambos lados.
  2. Rellenar los San Jacobos: Sobre cada filete de pollo estirado, coloca una loncha de jamón cocido, dejando un pequeño margen en los bordes. Encima del jamón, coloca una loncha de queso. Si el queso es muy grande, puedes doblarlo por la mitad para que encaje mejor.
  3. Formar los San Jacobos de pollo: Dobla cada filete de pollo por la mitad, cubriendo el jamón y el queso, o si los has estirado mucho, puedes enrollarlos con cuidado. Presiona los bordes suavemente para sellarlos y asegurar que el relleno no se salga durante la cocción. Puedes usar palillos de madera para asegurar los bordes si lo ves necesario, aunque normalmente no hace falta si el sellado es bueno.
  4. Preparar el rebozado: En tres platos hondos separados, coloca la harina, el huevo batido (con una pizca de sal y pimienta) y el pan rallado.
  5. Rebozar los San Jacobos: Pasa cada San Jacobo primero por la harina, asegurándote de que quede bien cubierto por todas partes y sacudiendo el exceso. Luego, pásalo por el huevo batido, escurriendo el exceso. Finalmente, cúbrelo generosamente con pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera bien y cubra toda la superficie. Esto creará una capa crujiente y dorada.
  6. Freír los San Jacobos: Calienta abundante aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (puedes probar con un poco de pan rallado, si burbujea, está listo), baja el fuego a medio. Con cuidado, coloca los San Jacobos de pollo en la sartén, asegurándote de no sobrecargarla para que la temperatura del aceite no baje demasiado. Fríe durante unos 4-6 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y el pollo esté bien cocinado por dentro.
  7. Escurrir y servir: Retira los San Jacobos de pollo de la sartén y colócalos sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite. Sirve inmediatamente.

Sugerencias para acompañar:

Los San Jacobos de pollo son deliciosos por sí solos, pero puedes acompañarlos con:

  • Patatas fritas o patatas asadas
  • Una ensalada fresca
  • Arroz blanco
  • Puré de patatas
  • Verduras al vapor
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