El San Jacobo de jamón y queso es uno de esos platos clásicos que evocan la calidez de una comida casera y la sencillez de la cocina tradicional. Aunque su origen es incierto, se le asocia con la cocina francesa por su similitud con el famoso «cordon bleu«, una receta en la que la carne se rellena con queso y jamón y se empaniza antes de freírse. En España, el San Jacobo se ha convertido en un plato recurrente en hogares y restaurantes, ofreciendo una combinación irresistible de crujiente por fuera y fundente por dentro.
A lo largo de los años, el San Jacobo ha adoptado variaciones según la región y los gustos de cada comensal. Algunos lo prefieren con carne de pollo, mientras que otros optan por el lomo de cerdo. En cualquier caso, la magia de esta receta radica en su sencillez y el contraste de texturas. Es perfecto para acompañar con una ensalada fresca, unas patatas fritas o incluso una salsa casera que realce su sabor.
Si buscas un plato fácil de preparar, delicioso y con ese toque de cocina tradicional, el San Jacobo de jamón y queso es una elección excelente. Aquí te comparto una receta que puedes disfrutar en casa.

Receta de San Jacobo de jamón y queso
Ingredientes:
- 8 lonchas de jamón cocido
- 4 lonchas de queso (puede ser manchego, gouda o el que prefieras)
- 1 huevo
- Pan rallado
- Harina de trigo para todo uso
- Aceite vegetal para freír
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto

Cómo preparar San Jacobo de jamón y queso
- Montaje: Coloca una loncha de queso entre dos lonchas de jamón cocido, asegurándote de que quede bien cubierto. Presiona ligeramente para que se adhiera.
- Empanado: Pasa cada San Jacobo por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de cubrir bien toda la superficie.
- Reposo: Deja reposar unos minutos para que el empanado se adhiera mejor.
- Freído: Calienta abundante aceite en una sartén y fríe los San Jacobos a fuego medio-alto hasta que estén dorados por ambos lados.
- Escurrido: Retira y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Servir: Acompaña los San Jacobo de jamón y queso con una ensalada fresca o patatas fritas y disfruta de su textura crujiente y su relleno fundente.
El San Jacobo de jamón y queso es una opción perfecta para una comida reconfortante y llena de sabor. ¡Que lo disfrutes!











