La Tarta asturiana de almendras es uno de los tesoros mejor guardados de la repostería del norte de España, un dulce que evoca la calidez de los hogares asturianos y las celebraciones familiares en torno a una buena mesa. Aunque comparte el protagonismo de la almendra con otras elaboraciones peninsulares, esta versión se distingue por su textura jugosa y su base crujiente, convirtiendo a la tarta asturiana de almendras en un referente indiscutible para los amantes de los postres tradicionales que buscan un equilibrio perfecto entre sencillez y elegancia.
El origen de la tarta asturiana de almendras está íntimamente ligado a la gastronomía de los concejos del interior y de las villas marineras, donde las recetas se heredaban de generación en generación anotadas en viejos cuadernos. Históricamente, la almendra era un ingrediente de prestigio que se reservaba para las grandes ocasiones, lo que otorgaba a la tarta asturiana de almendras un carácter festivo, ideal para poner el broche de oro a un copioso menú tras un buen plato de fabada o un guiso tradicional.
Hoy en día, hornear una auténtica tarta asturiana de almendras sigue siendo una experiencia sensorial única, donde el aroma a frutos secos tostados y azúcar caramelizado inunda la cocina desde el primer minuto. El secreto de su éxito radica en el respeto por la calidad de sus ingredientes y en ese toque sutil de licor o cítricos que realza el conjunto, haciendo que cada porción de la tarta asturiana de almendras sea un viaje directo a los paisajes verdes y a la rica cultura culinaria del Principado.

Tarta asturiana de almendras
Ingredientes
Para la base:
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1 lámina de masa quebrada (brisa) o masa de hojaldre de buena calidad
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Mantequilla y un poco de harina para encamisar el molde (si es necesario)
Para el relleno:
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250 g de almendra molida (con textura de grano fino, pero no harina impalpable)
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200 g de azúcar blanco
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4 huevos grandes (L) a temperatura ambiente
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La ralladura de 1 limón (evitando la parte blanca amarga)
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1 chorrito de anís dulce o de vino dulce (opcional, al gusto tradicional)
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Azúcar glas para espolvorear y decorar al final

Cómo preparar Tarta asturiana de almendras
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Preparación de la base: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde circular desmontable (de unos 22-24 cm de diámetro) con un poco de mantequilla y espolvorea harina, retirando el exceso. Extiende la masa quebrada sobre el molde, ajústala bien a los bordes y pincha el fondo con un tenedor para que no suba durante cocción. Reserva en la nevera mientras preparas el relleno.
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Mezcla del relleno: En un bol amplio, bate los huevos junto con el azúcar utilizando unas varillas hasta que la mezcla blanquee ligeramente y aumente de volumen. Añade la ralladura de limón y el chorrito de anís dulce, integrándolos bien.
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Incorporación de la almendra: Agrega la almendra molida a la mezcla anterior. Con la ayuda de una espátula o lengua de gato, realiza movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y densa, asegurándote de que no queden grumos de almendra seca.
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Horneado: Saca el molde de la nevera y vierte el relleno sobre la base de masa, distribuyéndolo de manera uniforme con la espátula. Introduce en el horno a media altura y hornea durante unos 30-35 minutos a 180°C, o hasta que la superficie adquiera un tono dorado hermoso y, al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio.
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Enfriado y presentación: Saca la tarta del horno y deja que se temple por completo sobre una rejilla antes de desmoldarla. Una vez fría, espolvorea generosamente la superficie con azúcar glas. Puedes servirla sola o acompañada de un culín de sidra dulce o un café.












