Esta crema fría de aguacate y calabacín es una opción perfecta para los días calurosos de verano en los que apetecen platos ligeros, nutritivos y reconfortantes. Al combinar la textura cremosa del aguacate con la frescura suave del calabacín, se obtiene un entrante elegante que destaca por su vibrante color verde y su perfil nutricional equilibrado. Incorporar la crema fría de aguacate y calabacín a tu menú semanal es una forma fantástica de consumir verduras crudas y cocinadas en una sola elaboración.
La preparación de esta crema fría de aguacate y calabacín destaca por su extrema sencillez y rapidez, lo que la convierte en una receta ideal tanto para principiantes en la cocina como para quienes disponen de poco tiempo. No requiere técnicas complejas y la mayor parte del trabajo la realiza la batidora, garantizando una textura aterciopelada y suave sin necesidad de añadir nata ni lácteos pesados. Disfrutar de una buena crema fría de aguacate y calabacín te permitirá cuidar tu alimentación sin renunciar al mejor sabor.
Por último, esta crema fría de aguacate y calabacín admite una gran variedad de acompañamientos y adaptaciones para sorprender a tus invitados. Puedes servirla decorada con semillas de sésamo, un hilo de aceite de oliva virgen extra, picatostes crujientes o un toque de lima para resaltar su frescura. Presentar la crema fría de aguacate y calabacín en vasos individuales o cuencos fríos elevará cualquier comida o cena con un toque gourmet inolvidable.

Crema fría de aguacate y calabacín
Ingredientes
-
2 calabacines medianos
-
2 aguacates maduros
-
½ cebolla verde o cebolleta
-
1 diente de ajo (sin el germen central)
-
500 ml de caldo de verduras (a temperatura ambiente)
-
El zumo de 1 lima o de medio limón
-
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
-
Sal, al gusto
-
Pimienta negra recién molida, al gusto
-
Hojas de menta o cilantro fresco (opcional)
-
Semillas de girasol, calabaza o sésamo para decorar (opcional)

Cómo preparar Crema fría de aguacate y calabacín
-
Cocinar el calabacín: Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas (puedes dejar la piel para obtener un color verde más intenso). Cuécelos al vapor o en agua hirviendo con una pizca de sal durante unos 8-10 minutos, hasta que estén tiernos. Escúrrelos bien y deja que se enfríen completamente.
-
Triturar los ingredientes: En el vaso de la batidora, añade los calabacines fríos, la pulpa de los dos aguacates, la cebolleta troceada, el diente de ajo, el zumo de lima, el aceite de oliva, la sal y la pimienta.
-
Mezclar y ajustar la textura: Vierte la mitad del caldo de verduras y tritura a máxima potencia hasta obtener una crema fina y homogénea. Ve añadiendo el resto del caldo poco a poco hasta alcanzar la consistencia deseada.
-
Refrigerar: Introduce la crema en el frigorífico durante al menos 2 horas para que esté bien fría antes de servir.
-
Servir: Sirve la crema fría de aguacate y calabacín en cuencos o vasos fríos y, si lo deseas, decora por encima con un hilo de aceite de oliva virgen extra, semillas variadas y/o unas hojas frescas de menta o cilantro.











