Este gazpacho de remolacha es una explosión de sabor y color, ideal para los días calurosos. Es una alternativa fantástica al gazpacho tradicional, perfecta para quienes buscan probar algo diferente o simplemente disfrutar de los beneficios de la remolacha de una manera deliciosa. Sencillo de preparar y sorprendentemente refrescante, se convertirá en uno de tus imprescindibles del verano.
El gazpacho, esa sopa fría tan emblemática de la cocina española, evoca instantáneamente imágenes de veranos cálidos, comidas al aire libre y la frescura de los ingredientes de la huerta. Tradicionalmente elaborado con tomate, pepino, pimiento, ajo y pan, es un plato que celebra la simplicidad y la intensidad del sabor mediterráneo. Su versatilidad ha permitido que, a lo largo de los años, surjan innumerables variaciones cada una aportando un matiz diferente a esta deliciosa base, como es esta del gazpacho de remolacha.
Más allá de la receta clásica, la innovación culinaria nos invita a explorar nuevas combinaciones que sorprendan el paladar y enriquezcan nuestra experiencia gastronómica. Es en este espíritu de experimentación donde nace el gazpacho de remolacha. Al incorporar este vibrante vegetal, no solo se le añade un color espectacular y una dulzura terrosa única, sino también un extra de nutrientes que lo convierten en una opción aún más saludable y refrescante.

Gazpacho de Remolacha
Ingredientes
- 2 remolachas medianas cocidas y peladas
- 1 tomate maduro grande
- ½ pepino pelado
- ¼ pimiento rojo
- 1 diente de ajo pequeño (o al gusto, puedes omitirlo si prefieres)
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de Jerez (o vinagre de manzana)
- 50 ml de agua muy fría (o más, si deseas una consistencia más líquida)
- Sal, al gusto
- Opcional: un trozo pequeño de pan del día anterior (para espesar, si te gusta)
Para decorar (opcional)
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Unas hojas de cilantro o de perejil fresco picado
- Dados pequeños de pepino o pimiento

Cómo preparar Gazpacho de remolacha
- Prepara los ingredientes: Corta las remolachas cocidas, el tomate, el pepino y el pimiento en trozos medianos para facilitar el triturado.
- Tritura: En una batidora de vaso o con una batidora de mano, coloca las remolachas, el tomate, el pepino, el pimiento y el ajo. Si vas a usar pan, añádelo también en este paso.
- Añade líquidos y sazona: Vierte el aceite de oliva, el vinagre y la mitad del agua fría. Tritura a máxima potencia hasta obtener una mezcla lo más fina y homogénea posible.
- Ajusta la consistencia y el sabor: Si el gazpacho está demasiado espeso, añade el resto del agua fría poco a poco hasta alcanzar la consistencia deseada. Prueba y ajusta la sal a tu gusto. Si lo deseas más ácido, puedes añadir un poco más de vinagre.
- Enfría: Pasa el gazpacho de remolacha a una jarra o recipiente y refrigéralo durante al menos 2 horas antes de servir. Es fundamental que esté bien frío para disfrutar de todas sus cualidades refrescantes.
- Sirve: Sirve el gazpacho de remolacha en cuencos individuales. Puedes decorarlo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojas frescas de cilantro o de perejil. Unos pequeños dados de pepino o pimiento también le darán un toque extra de frescura y textura al gazpacho de remolacha.
¡Espero que disfrutes de esta deliciosa y original versión del gazpacho!











