El pollo al chilindrón es uno de los platos más emblemáticos y reconfortantes de la gastronomía española, con profundas raíces en las regiones de Aragón, Navarra y La Rioja, donde la calidad de sus huertas y carnes es legendaria. Se trata de un guiso tradicional que destaca por su vibrante y sabrosa salsa, la cual combina la dulzura del tomate con el toque característico de los pimientos (rojo y verde) y la cebolla, creando una base de sabor inigualable. La clave de su éxito reside en el lento y cuidadoso sofrito de estas verduras, que impregna el pollo de un gusto profundo y casero.
Aunque existen variaciones regionales, la esencia del pollo al chilindrón es la sencillez de sus ingredientes y el mimo en su cocción. Tradicionalmente, se prepara con piezas de pollo, a menudo muslos o contramuslos para garantizar su jugosidad, y se enriquece con un toque de jamón serrano o ibérico, que aporta un matiz salado y una complejidad umami que eleva el plato. El toque final lo da el vino blanco, que se utiliza para desglasar la cazuela y aportar acidez, balanceando la riqueza de las verduras y el pollo.
Este plato de pollo al chilindrón es más que una simple receta; es un símbolo de la cocina de aprovechamiento y del «chup-chup» (cocción lenta) de la abuela, ideal para disfrutar en familia. Se sirve tradicionalmente acompañado de patatas fritas cortadas en dados o de un sencillo arroz blanco, aunque la mejor compañía, sin duda, es una buena hogaza de pan para mojar hasta el último rastro de su exquisita salsa. El pollo al chilindrón es un guiso que mejora al día siguiente, por lo que prepararlo con antelación es siempre una excelente idea.

Pollo al Chilindrón
Ingredientes
- 1 kg de pollo troceado (muslos y/o contramuslos, sin o con piel)
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento rojo grande
- 1 pimiento verde grande
- 2-3 dientes de ajo
- 100 g de jamón serrano en tacos pequeños (opcional)
- 400 g de tomate triturado (natural o en conserva)
- 150 ml de vino blanco seco
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto

Cómo preparar Pollo al chilindrón
- Sazonar y dorar el pollo: Salpimenta las piezas de pollo. En una cazuela amplia, calienta un buen chorro de AOVE a fuego medio-alto. Sella el pollo por todos lados hasta que esté dorado. Retíralo de la cazuela y resérvalo.
- Preparar el sofrito: En el mismo aceite donde has sellado el pollo (retira el exceso si es mucho, dejando unas 3-4 cucharadas), baja el fuego a medio-bajo. Añade la cebolla y los pimientos (rojo y verde) cortados en dados pequeños o en juliana. Sofríe a fuego suave durante unos 10-15 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y la cebolla transparente.
- Añadir el ajo y el jamón: Incorpora los ajos picados finamente y los tacos de jamón serrano (si los usas). Sofríe durante 2-3 minutos más.
- Incorporar el tomate y el vino: Agrega el tomate triturado y la hoja de laurel. Cocina a fuego medio durante unos 5 minutos, dejando que el tomate reduzca un poco. Luego, vierte el vino blanco y sube el fuego para que hierva y el alcohol se evapore (unos 3-5 minutos).
- Guisar el pollo: Vuelve a colocar las piezas de pollo reservadas en la cazuela, junto con los jugos que hayan soltado. Remueve para que se integren bien con la salsa.
- Cocción lenta: Tapa la cazuela y cocina a fuego bajo durante 30-40 minutos, o hasta que el pollo esté muy tierno y se desprenda del hueso. Revísalo de vez en cuando y remueve suavemente. Si ves que la salsa se reduce demasiado, puedes añadir un chorrito de agua o caldo de pollo.
- Rectificar y servir: Prueba la salsa y rectifica el punto de sal y pimienta si es necesario. Deja reposar el pollo al chilindrón unos minutos antes de servir.

Sugerencias de acompañamiento
El pollo al chilindrón se sirve tradicionalmente con patatas fritas en dados o un arroz blanco, su salsa es ideal para mojar pan.











