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El tocino del cielo, un postre tradicional español con una historia rica y un sabor inconfundible, es una verdadera joya de la repostería. Su origen se remonta a los conventos de Andalucía, particularmente a la provincia de Jerez de la Frontera, donde las monjas utilizaban las yemas de huevo que les sobraban de clarificar el vino. Estas yemas, combinadas con almíbar, dieron lugar a este manjar dorado y sedoso que hoy conocemos y amamos. El tocino del cielo es un postre que evoca tradición, delicadeza y una dulzura profunda que lo hace irresistible.

La simplicidad de los ingredientes del tocino del cielo contrasta con la complejidad de su textura y sabor. Apenas yemas de huevo, azúcar y agua son necesarios para crear esta maravilla. Sin embargo, la clave reside en la técnica, en el punto exacto del almíbar y en la cocción precisa al baño María, que le confieren esa consistencia gelatinosa pero a la vez cremosa que se deshace en la boca. Es un postre que, a pesar de su aparente sencillez, requiere paciencia y atención a los detalles para lograr la perfección.

Hoy en día, el tocino del cielo sigue siendo un postre muy apreciado en España y en otras partes del mundo, consolidándose como un clásico de la repostería casera y profesional. Es perfecto para finalizar una comida copiosa o simplemente para deleitarse con un bocado de dulzura pura. Su color brillante y su textura suave lo convierten en un postre elegante y sofisticado, ideal para cualquier ocasión. Anímate a prepararlo y descubre el encanto de este postre ancestral.

Tocino del cielo

Tocino del Cielo

Ingredientes:

  • 12 yemas de huevo
  • 200 g de azúcar
  • 100 ml de agua
  • Para el caramelo líquido (para el molde):
    • 2 cucharadas de azúcar
    • 1 cucharada de agua

Tocino del cielo

Cómo preparar Tocino del cielo

  1. Precalentar el horno y preparar el caramelo:
    • Precalienta el horno a 180°C (350°F).
    • En un cazo pequeño, mezcla las 2 cucharadas de azúcar y 1 cucharada de agua. Calienta a fuego medio sin remover hasta que obtengas un caramelo dorado. Vierte el caramelo caliente inmediatamente en el fondo del molde, asegurándote de cubrir bien la base. Si no quieres caramelizar el molde, puedes forrarlo con papel de horno en la base.
  2. Preparar el almíbar:
    • En un cazo, pon el azúcar y el agua (100 ml). Lleva a ebullición a fuego medio, removiendo ocasionalmente hasta que el azúcar se disuelva por completo. Deja que hierva suavemente durante unos 5-7 minutos hasta que alcance el punto de hebra (cuando, al levantar un poco de almíbar con una cuchara y dejarlo caer, se forme una hebra). Retira del fuego y deja templar un poco.
  3. Mezclar las yemas:
    • En un bol grande, bate ligeramente las yemas de huevo. No las batas en exceso para evitar que incorporen mucho aire.
  4. Incorporar el almíbar a las yemas:
    • Vierte el almíbar tibio sobre las yemas batidas en un chorro fino y constante, sin dejar de remover con unas varillas. Hazlo lentamente para que las yemas no se cuajen con el calor del almíbar. Cuela la mezcla con un colador fino para asegurar una textura perfectamente lisa y sin grumos.
  5. Cocinar al baño María:
    • Vierte la mezcla de yemas y almíbar en el molde caramelizado (o forrado con papel de horno).
    • Cubre el molde con papel de aluminio para evitar que se dore demasiado por encima y para que no le entre agua durante la cocción.
    • Coloca el molde dentro de una bandeja de horno más grande y llena la bandeja con agua caliente hasta la mitad de la altura del molde.
  6. Hornear:
    • Introduce la bandeja en el horno precalentado. Hornea durante aproximadamente 45-60 minutos, o hasta que el tocino del cielo esté firme. Para comprobar si está listo, introduce un palillo; debe salir limpio. El tiempo de cocción puede variar según el tamaño del molde y la potencia del horno.
  7. Enfriar y desmoldar:
    • Una vez cocinado, retira el tocino del cielo del horno y del baño María. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigera por al menos 4-6 horas, o preferiblemente toda la noche, para que adquiera la consistencia deseada.
    • Para desmoldar el tocino del cielo, pasa cuidadosamente un cuchillo por los bordes del molde. Coloca un plato boca abajo sobre el molde y voltea con un movimiento rápido y firme. El caramelo líquido se escurrirá sobre el postre.

Consejos para un tocino del cielo perfecto:

  • Paciencia con el almíbar: El punto del almíbar es crucial. Si no tienes experiencia, puedes usar un termómetro de cocina; el punto de hebra suele estar alrededor de 105-108°C.
  • Baño María: Asegúrate de que el agua del baño María no hierva con demasiada fuerza, ya que podría hacer que el tocino del cielo se cueza de forma irregular. Si el agua se evapora, puedes añadir más agua caliente durante la cocción.
  • Refrigeración: La refrigeración es fundamental para que el tocino del cielo adquiera su textura característica y sea fácil de desmoldar.
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