Las albóndigas de bacalao son ideales para cualquier ocasión. Su textura suave y su sabor delicado las convierten en el acompañamiento perfecto para una comida familiar o en un atractivo aperitivo para reuniones con amigos. La receta también permite añadir ingredientes y especias al gusto, ofreciendo un sinfín de posibilidades para personalizar este plato según los paladares más exigentes.
El bacalao es uno de los ingredientes más emblemáticos de la cocina portuguesa. Su versatilidad lo hace protagonista en una gran variedad de recetas que van desde platos principales hasta aperitivos. Estas albóndigas de bacalao son una forma deliciosa de disfrutar este pescado, fusionando tradición y creatividad en cada bocado.
Además de su sabor inigualable, el bacalao es rico en nutrientes como proteínas y ácidos grasos Omega-3. Al incorporarlo en esta receta, estás preparando un plato que no solo deleitará tu paladar, sino que también aportará beneficios para tu salud. ¡Veamos cómo preparar estas irresistibles albóndigas de bacalao!

Albóndigas de bacalao
Ingredientes:
- 300 g de bacalao desalado
- 200 g de patatas
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco picado, al gusto
- 1 huevo
- Pan rallado (la cantidad necesaria)
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto
- Aceite para freír

Cómo preparar Albóndigas de bacalao
- Cocinar el bacalao: Hierve el bacalao durante unos minutos hasta que esté bien cocinado. Luego, desmenúzalo cuidadosamente y reserva.
- Preparar las patatas: Pela y hierve las patatas hasta que estén blandas. Haz un puré con ellas y mézclalo con el bacalao desmenuzado.
- Sofreír los aromáticos: En una sartén, sofríe la cebolla y el ajo picados hasta que estén dorados. Añade esta mezcla al puré de bacalao y patatas.
- Formar la masa: Agrega el perejil picado, el huevo y sal y pimienta a tu gusto. Mezcla bien todos los ingredientes. Si la masa está muy blanda, añade un poco de pan rallado para darle consistencia.
- Dar forma a las albóndigas: Forma bolitas pequeñas con la masa y pásalas por pan rallado para cubrirlas.
- Freír: Calienta aceite en una sartén y fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes. Retira y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Servir: Sirve las albóndigas de bacalao calientes como aperitivo o acompañadas de alguna salsa o de una ensalada fresca.











