La gastronomía peninsular atesora joyas culinarias incomparables, y pocas combinaciones reflejan tan bien la riqueza de nuestros bosques y dehesas como la presa ibérica asada con salsa de boletus. Esta elaboración une la jugosidad y el característico marmoleado de una de las piezas más nobles del cerdo ibérico con la intensidad terrosa y el aroma inconfundible de los hongos silvestres. Es un auténtico homenaje a la cocina de producto que conquista tanto en las grandes celebraciones como en las reuniones más íntimas.
El secreto para alcanzar la excelencia en este plato reside en respetar al máximo los tiempos de cocción, logrando una carne tierna y rosada en su interior que contraste con una superficie perfectamente sellada. La presa ibérica asada con salsa de boletus equilibra magistralmente la grasa infiltrada de la carne con la textura sedosa y profunda de la salsa, elaborada a fuego lento. Cada bocado ofrece una sinfonía de sabores tradicionales que transportan directamente al corazón de la naturaleza otoñal.
Preparar esta receta de presa ibérica asada con salsa de boletus en casa es una experiencia sencilla pero sumamente gratificante que transforma ingredientes de máxima calidad en un auténtico manjar de restaurante. Disfrutar de una presa ibérica asada con salsa de boletus recién hecha, acompañada de un buen vino tinto y unas patatas panaderas, es garantía de éxito absoluto en la mesa. A continuación, se detallan los pasos y componentes necesarios para elaborar este plato inolvidable.

Presa ibérica asada con salsa de boletus
Ingredientes
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1 pieza de presa ibérica (de unos 600-800 g)
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300 g de boletus edulis (frescos o congelados de buena calidad)
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1 cebolla grande o chalotas
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2 dientes de ajo
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200 ml de nata líquida para cocinar (o caldo de carne concentrado para una versión más ligera)
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100 ml de vino blanco seco
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Aceite de oliva virgen extra
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Sal marina o escamas de sal
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Pimienta negra recién molida
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Unas ramitas de romero o tomillo fresco (opcional)

Cómo preparar Presa ibérica asada con salsa de boletus
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Preparación de la carne: Saca la presa ibérica de la nevera al menos 30 minutos antes de cocinarla para que alcance la temperatura ambiente. Salpimienta la carne a tu gusto por todos sus lados.
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Sellado de la presa: En una sartén amplia o cazuela con un chorrito de aceite de oliva virgen extra a fuego fuerte, marca la presa ibérica hasta que quede bien dorada por el exterior (aproximadamente 2 o 3 minutos por cada lado). Esto ayudará a conservar todos sus jugos en el interior.
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Horneado: Coloca la carne en una fuente apta para horno, añade las ramitas de romero o tomillo y hornéala a 190°C durante unos 12 a 15 minutos (el tiempo exacto dependerá del grosor de la pieza y del punto deseado, siendo ideal mantener el interior ligeramente rosado). Una vez lista, retírala del horno y déjala reposar unos 5 minutos antes de cortarla en medallones.
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Elaboración de la salsa de boletus: En la misma sartén donde sellaste la carne (aprovechando los jugos), sofríe los dientes de ajo picados y la cebolla finamente cortada hasta que estén tiernos y transparentes.
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Incorporación de los hongos: Añade los boletus limpios y cortados en láminas o dados. Saltealos a fuego vivo hasta que pierdan el agua y comiencen a dorarse ligeramente.
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Reducción y emulsión: Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol durante un par de minutos. A continuación, incorpora la nata líquida (o el caldo de carne), baja el fuego y cocina a fuego bajo durante unos 8 o 10 minutos hasta que la salsa espese. Rectifica de sal y pimienta. Si prefieres una textura fina, puedes triturar la salsa, aunque dejar los trocitos de boletus aporta una textura maravillosa.
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Presentación: Sirve los medallones de presa ibérica asada con salsa de boletus bien calientes y bañados generosamente con la cremosa salsa por encima.












