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Mermelada de moras

Esta receta de mermelada de moras es sencilla y te permitirá crear un tesoro casero que deleitará a tu familia y amigos. Olvídate de las mermeladas compradas; con unos pocos ingredientes y un poco de paciencia, tendrás una mermelada de moras casera con un sabor vibrante y una textura perfecta, ideal para untar en tostadas, acompañar quesos o incluso rellenar tartas. ¡Prepárate para disfrutar del sabor del verano en cada cucharada!

Si alguna vez has tenido la suerte de pasear por un bosque en plena temporada de verano, seguro que te has topado con las moras silvestres. Estas pequeñas joyas de color púrpura oscuro, que crecen generosamente en setos y arbustos, son un verdadero regalo de la naturaleza. Su sabor agridulce y jugoso las convierte en la fruta perfecta para una infinidad de preparaciones, desde postres hasta bebidas refrescantes. Pero hay algo especial en preparar mermelada de moras: es como capturar la esencia del verano en un frasco.

Hacer mermelada de moras casera no es solo una actividad culinaria; es una tradición que se remonta a siglos. Es una forma de conservar los sabores de la estación para disfrutarlos durante todo el año, mucho después de que los campos se hayan despedido del sol veraniego. Además, el proceso para hacer mermelada de moras es sorprendentemente gratificante: el aroma que inunda tu cocina mientras la fruta burbujea suavemente con el azúcar es simplemente inigualable y te transporta a un lugar de calidez y nostalgia.

Mermelada de moras

Mermelada de Moras Casera

Para esta receta necesitarás 3 – 4 tarros de 250 ml.

Ingredientes

  • 1 kg de moras frescas (silvestres o cultivadas)
  • 750 g de azúcar granulada (puedes ajustar a 600 g si prefieres menos dulce, o hasta 1 kg si las moras son muy ácidas)
  • El jugo de 1 limón grande (unos 50 ml)

Mermelada de moras

Cómo preparar Mermelada de moras

  1. Preparación de las moras: Lava las moras suavemente bajo agua fría y descártales cualquier hoja, tallo o mora que no esté en buen estado. No es necesario quitarles el rabito si son pequeñas y suaves, ya que se ablandarán durante la cocción.
  2. Maceración: Coloca las moras lavadas en una olla grande, preferiblemente de fondo grueso. Añade el azúcar y el jugo de limón. Mezcla bien y deja reposar la mezcla durante al menos 30 minutos (o incluso unas horas en el frigorífico) para que las moras suelten sus jugos. Esto ayudará a que la mermelada de moras espese más rápido y tenga un sabor más intenso.
  3. Cocción inicial: Lleva la olla a fuego medio-alto. Remueve constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo y las moras empiecen a hervir suavemente.
  4. Cocción a fuego lento: Una vez que hierva, reduce el fuego a medio-bajo y cocina a fuego lento, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo. Verás cómo la mezcla empieza a espesar y las moras se deshacen.
  5. Prueba de espesor: La mermelada de moras estará lista cuando alcance la consistencia deseada. Hay varias formas de probarlo:
    • Prueba del plato frío: Coloca un plato pequeño en el congelador antes de empezar. Cuando creas que la mermelada está lista, vierte una cucharadita en el plato frío. Espera 30 segundos y luego pasa tu dedo por el centro de la mermelada. Si se arruga y no se une de nuevo rápidamente, está lista.
    • Temperatura: Si tienes un termómetro de cocina, la mermelada de moras estará lista cuando alcance los 104-105 °C (219-221 °F).
    • La cocción suele durar entre 20 y 40 minutos, dependiendo del punto de cocción que busques y la cantidad de líquido de la fruta. Si prefieres una mermelada con menos trozos, puedes aplastar ligeramente las moras con una cuchara de madera durante la cocción.
  6. Esterilización de los tarros: Mientras la mermelada se cocina, esteriliza tus tarros de cristal y sus tapas. Puedes hacerlo hirviéndolos en agua durante al menos 10 minutos, o colocándolos en el horno a 120°C (250°F) durante el mismo tiempo. Asegúrate de que estén completamente secos antes de rellenarlos.
  7. Envasado: Retira la mermelada del fuego. Con cuidado, vierte la mermelada caliente en los tarros esterilizados, llenándolos hasta casi el borde (dejando aproximadamente 1 cm de espacio libre).
  8. Sellado: Limpia bien los bordes de los tarros con un paño limpio si se ha derramado algo. Cierra los tarros herméticamente con sus tapas.
  9. Procesado al baño María (opcional, para larga conservación): Para un sellado perfecto y una conservación más prolongada, puedes procesar los tarros al baño María. Colócalos en una olla grande con agua que cubra las tapas por al menos 2-3 cm. Lleva a ebullición y hierve durante 10 minutos. Retira los tarros con cuidado y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla, boca abajo al principio para asegurar un buen sellado, y luego boca arriba. Escucharás un «pop» a medida que se sellan al enfriarse.

Consejos adicionales

  • Si te gusta una mermelada más fina sin pepitas, puedes pasar la mezcla por un pasapurés o un colador antes de la cocción final.
  • Para un toque extra de sabor, puedes añadir una ramita de romero o tomillo a la mermelada mientras se cocina, retirándola antes de envasar.
  • Una vez abiertos, los tarros de mermelada deben conservarse en el frigorífico. Los tarros sellados adecuadamente pueden durar hasta un año en un lugar fresco y oscuro.

¡Disfruta de tu deliciosa mermelada de moras casera!

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