maridar el vino

Muchos habéis preguntado de qué forma aprender a maridar el vino y comida. Qué combinaciones de vino y comestibles son las mejores. De qué manera escoger vino para el alimento.

El maridaje de vinos es, probablemente, uno de los puntos que mayores polémicas crea en torno al mundo de la enología. Aunque existe la tradicional fórmula de: “los pescados deben acompañarse con vino blanco y los platos de carne deben casarse con vino tinto”.

maridar el vino

La realidad es que la explosión de nuevas variedades de uvas, bodegas y vinos que hemos vivido en los últimos tiempos, unido al gran instante de manera que vive la cultura gastronómica, han hecho que las cuestiones sobre el maridaje de vinos y comidas se compliquen enormemente.

Y aunque creo que esto de definir lo que va bien a algo, es bastante personal; sí que es verdad que hay algunas directrices que pueden seguirse para no fallar al maridar el vino.

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En el momento de la verdad, escoger unos u otros vinos para acompañar a los platos que compongan un menú, va a depender del género de alimentos que vayamos a preparar, la manera en la que los elaboremos y del gusto personal de nuestros comensales.

Puntos a tener en consideración al maridar el vino

Aunque les exponga estos puntos, recuerda que esto no es una regla infalible y cada persona, puede a su gusto, variar entre uno y otro vino. Esta distribución nace de mi propia experiencia.

  1. Vino joven y sin demasiado cuerpo, es idóneo para platos ligeros, como una lasaña, canelones, raviolis.
  2. Vinos añejos y potentes, son el complemento ideal de platos de alto voltaje con carne, como un buen asado de cordero.
  3. Recetas con pescado: vinos blancos con un punto de acidez.
  4. Para mariscos: vinos blancos con notas florales marcadas.
  5. Platos de caza: vinos robustos, ya sean jóvenes o bien maduros. Los vinos tintos para carnes de cerdo salvaje, corzo…y los vinos blancos para el faisán, la perdiz y aves por norma general.
  6. Para las verduras: va a depender de si se sirven crudas o bien cocinadas y, en este segundo caso, de la forma en que estén aderezadas. maridar el vino
  7. Para los entrantes: vinos ligeros que pueden servirse un tanto más fríos.
  8. Asimismo se puede tomar vino en los postres y no hablamos sólo del vino blanco o bien de vino dulce. Específicamente, se puede continuar con el vino tinto cuando se toma queso de postre, por poner un ejemplo
  9. Se pueden hacer ensayos, mucho mejor si se hacen solo. No está realmente bien obligar a tus convidados a padecer tus ocurrencias culinarias y además de esto machacarles con tus elecciones de vino para acompañar.
  10. Y para finiquitar, la regla de oro, que sirve para todo: lo que sabe bien está bien maridado. No hay que darle más vueltas, y si el vino es bueno, absolutamente nadie se marchará lamentándose de la combinación.

Para poder comenzar a maridar el vino como un genuino sumiller de restaurante con estrellas Michelín; precisaréis un rato en solitario con vuestra cocina; un buen delantal, manos bien limpias, libro de recetas . En lo que se refiere al vino os lo pondré simple; ahí van dos sugerencias que os encumbrarán a la fama (aunque el maridaje no salga bien a la primera)

 

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